¿Qué normativa debe cumplir un aerosol en España?

Un aerosol que se vende en España cumple cinco bloques de normas: el Real Decreto 1381/2009 para el envase a presión, el reglamento CLP para clasificarlo y etiquetarlo, REACH para su ficha de datos de seguridad, la instrucción APQ-10 para almacenarlo y el ADR para transportarlo. Si es cosmético o biocida, suma además su reglamento propio.
¿Qué normativa regula la fabricación de aerosoles?
Cada norma mira una parte distinta del producto: el envase a presión, la mezcla que contiene, el almacén donde se guarda o el camión que lo lleva. Por eso un aerosol técnicamente impecable puede incumplir la ley por una etiqueta mal clasificada o una ficha de seguridad desfasada.
| Norma | Qué regula | Qué exige en la práctica |
|---|---|---|
| RD 1381/2009 (Directiva 75/324/CEE) | El envase a presión | Capacidad, presión, prueba final, marcado |
| Reglamento CLP (CE 1272/2008) | Clasificación y etiqueta | Categoría, pictograma, frases H y P |
| Reglamento REACH (CE 1907/2006) | Información a los clientes | Ficha de datos de seguridad |
| RD 656/2017, ITC MIE APQ-10 | Almacenamiento | Condiciones según categoría y cantidad |
| ADR | Transporte por carretera | UN 1950, clase 2, marcado de bultos |
| Reglamentos sectoriales | Cosméticos y biocidas | Notificación o autorización previa |
La directiva de aerosoles y los reglamentos CLP y REACH son europeos, así que el esquema vale para toda la UE. Lo que cambia de un país a otro es el idioma de la etiqueta y de la ficha, y las normas nacionales de almacenamiento.
¿Qué es la Directiva 75/324/CEE?
Es la norma europea específica del generador de aerosol: un recipiente no reutilizable de metal, vidrio o plástico con un gas comprimido, licuado o disuelto a presión y un dispositivo que expulsa el contenido. En España se aplica a través del Real Decreto 1381/2009, cuyo texto se actualizó en 2014 y en 2017 para alinear la etiqueta con el CLP.
Sus exigencias técnicas caben en pocos valores:
- Fuera de su ámbito
- envases de menos de 50 ml
- Envase metálico
- hasta 1.000 ml
- Vidrio protegido
- hasta 220 ml
- Vidrio sin proteger
- hasta 150 ml
- Fase líquida a 50 ºC
- máximo 90 % de la capacidad
- Prueba final
- cada unidad llenada
La prueba final no es un muestreo. Cada aerosol llenado pasa por un baño de agua caliente que lleva su presión interna a la que tendría a 50 ºC, o por un método alternativo que la autoridad competente haya autorizado. Superada la prueba, el responsable estampa en el envase el signo de la épsilon invertida.
Deberá rechazarse todo generador de aerosoles que presente una deformación visible permanente o una fuga.
Clasificar, etiquetar y documentar la mezcla
El envase es solo la mitad. La fórmula y el propelente se clasifican con el reglamento CLP, que en un aerosol decide sobre todo la categoría de inflamabilidad: 1 (extremadamente inflamable), 2 (inflamable) o 3 (no inflamable). Las tres llevan la frase H229, porque todo recipiente a presión puede reventar si se calienta; la categoría fija además el pictograma y la palabra de advertencia.
De esa clasificación sale la ficha de datos de seguridad. El Ministerio de Sanidad recuerda que REACH la exige para lo que se clasifica como peligroso, con 16 epígrafes, gratuita, en papel o en formato electrónico y al menos en castellano. Los aerosoles técnicos y de limpieza con propelente inflamable la necesitan; los cosméticos acabados no la necesitan, porque REACH los exime de esta obligación y los regula su propio reglamento.
Almacenamiento y transporte del aerosol terminado
El Real Decreto 656/2017, que aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos, remite expresamente los aerosoles a su instrucción técnica MIE APQ-10, la de almacenamiento en recipientes móviles. Las condiciones del almacén dependen de la categoría CLP de los aerosoles y de la cantidad guardada, de modo que un error de clasificación arrastra también un almacén mal planteado.
En carretera, los aerosoles viajan como UN 1950 AEROSOLES, clase 2 del ADR. La mayoría de los envíos usa el régimen de cantidades limitadas, que simplifica el marcado y la documentación sin eliminar las obligaciones, mientras que el avión es bastante más restrictivo. Lo que dice la sección 14 de la ficha de seguridad debe coincidir con lo que se expide.
¿Qué obligaciones tiene quien pone su marca en un aerosol?
Quien pone su marca es el responsable de la comercialización, aunque no tenga fábrica: su nombre y su dirección van en la etiqueta, el aerosol sale al mercado bajo su responsabilidad y es quien entrega la ficha de seguridad a sus clientes. Encargar la fabricación a terceros traslada el trabajo técnico, no la responsabilidad legal.
Antes de vender, la marca debe poder demostrar cuatro cosas:
- que la fórmula está clasificada según el CLP y la clasificación está documentada;
- que la etiqueta lleva sus datos, la categoría correcta y las menciones del Real Decreto 1381/2009, al menos en castellano;
- que la ficha de seguridad existe, coincide con la etiqueta y se actualiza cuando cambia la fórmula;
- que, si el producto es cosmético o biocida, tiene su notificación o su autorización antes de salir al mercado.
💡 Consejo técnico: pide la clasificación CLP por escrito antes de imprimir la etiqueta. Un cambio de propelente o de disolvente puede mover el aerosol de categoría y obligar a reimprimir todo el lote de etiquetas.
En una maquila, ese trabajo lo prepara el fabricante: en Ilerspray, la fase de validación y normativa incluye las fichas técnicas, las fichas de seguridad y el registro normativo cuando procede, antes de pasar a producción. El proceso completo, del brief al palé, está en la página de maquila y fabricación de aerosoles a medida.



